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Ajo y miel en invierno

El ajo y la miel cruda son excelentes alimentos para mermar los síntomas de resfriados, catarros y gripes porque refuerzan el sistema inmunitario. Un sistema inmunitario fuerte combate mejor: el cuerpo se cura antes y los síntomas son mas leves. 

Este remedio casero para combatir resfriados, catarros, gripes y la tos, se prepara con miel cruda y ajo, fermentado si queremos prevenir o macerado si empezamos a notar síntomas. 

Ajos fermentados en miel - Remedio eterno

Llena un bote muy limpio con dientes de ajo pelados y un poco aplastados y añade miel cruda hasta cubrirlos. Una vez tengas el bote lleno de miel y ajo tápalo y guárdalo en un lugar fresco y oscuro. Apunta y guarda la fecha.

Ahora espera un mes, hasta que los ajos absorban el color y el sabor de la miel. Revisa y agita o remueve el bote cada pocos días. La mezcla va a empezar a fermentar primero a un ritmo muy rápido y luego cada vez más lentamente. Observarás burbujas (debes abrir y cerrar el bote para expulsar el gas) y la miel estará aguada por la humedad del ajo. Más o menos un mes después dejará de fermentar. Ya puedes guardarlo bien cerrado en tu despensa para tomarlo en cualquier momento de este año y seguramente de los siguientes. Puedes ir rellenando el bote a medida que vas consumiendo la miel y el ajo. Observa su salud en cada consumo y reposición.

Puedes tomar el ajo por la mañana en ayunas o usar la miel como jarabe. La primera vez que lo tomes debes observar como reacciona tu cuerpo. Tanto la miel como el ajo te ayudarán a prevenir catarros, gripes y la tos típicas de invierno, por lo que notarás mejoría si la tomas antes y durante la estación fría. Con el tiempo, el ajo va perdiendo su sabor picante, por lo que es mucho más fácil comer ajo fermentado que crudo.

Ajos macerados en miel - Aquí y ahora

Si estas empezando a incubar una gripe o algo parecido y no tienes tu remedio eterno preparado, puedes hacer este mismo remedio en un tiempo exprés: Ralla o prensa una cabeza de ajos pelados y añade medio vaso de miel cruda, deja reposar durante 2 o 4 horas y toma una cuchara sopera cada 2 horas. El sabor es extremadamente raro, pero a mi me ha ayudado a recuperarme antes. 

La salud es cosa de uno mismo, cada uno la experimenta de una manera. Conócete a ti mismo, explora el entorno y crea un criterio propio.