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La Colmena

Después de mucho buscar, ya tenemos nuevas inquilinas en el Campichuelo. Tienen su propia casita, a resguardo del viento, del sol excesivo y justo al lado del arroyo que nos bordea. 

Los inicios:

Para tener tus propias abejas necesitas tener espacio para ellas. Deben instalarse en una colmena, de las que hay muchos tipos y modelos. También debes buscar un sitio para situarla con la piquera (entrada) hacia el este o sudeste ¡así se levantan pronto a trabajar!

Cuando consigas el lugar y la colmena vas a necesitar un núcleo. El núcleo es una pequeña comunidad de abejas con su propia reina, preparada para fundar una nueva colmena. Pueden llevar 2, 3 o 4 cuadros con cría, miel y polen, además de la reina fecundada, virgen o una celda de cría de reina. 

La instalación:

Una vez estén estos factores planeados: sabemos el sitio, tenemos la colmena y podemos acceder a un núcleo, solo queda llevar el plan a la práctica. Para ello debemos esperar a la primavera, cuando las abejas despiertan de su letargo invernal y empiezan las fiestas en las colmenas.

El momento de traer las abejas es cuando tenemos el núcleo fuerte y las abejas necesitan más espacio. En ese momento debemos llevar nuestra colmena vacía (y los cuadros con cera para llenarla) allí donde esté nuestro núcleo esperando y, de noche, sacar los cuadros del núcleo llenos de abejas y meterlos en la colmena que hemos traído para que la comunidad de abejas pueda reconocer la colmena como su nueva casa se expanda dentro de ella. No hace falta decir que un traje de apicultor y conocimiento es muy necesario para hacer esta operación.

Acabamos llevándonos el núcleo vacío, dejando la colmena que habíamos traído en el mismo sitio y orientación en la que estaba el núcleo, llena con los cuadros del núcleo en los que viven las abejas y los cuadros nuevos encerados y aún por construir. De ese modo las abejas se acostumbran a su nuevo apartamento, más amplio, y en una semana podemos volver a ir a buscarlas, siempre de noche, para llevarnos la colmena a su lugar definitivo.

Nuestra experiencia:

Nosotros disponemos de una colmena Layens de 12 cuadros, por lo que ya teníamos decidido el modelo a usar. Son las colmenas que más se utilizan en esta zona. 

El núcleo lo íbamos a comprar de un apicultor, pero nos surgió la posibilidad de adoptar un enjambre rescatado. Cuando las abejas necesitan más espacio del que disponen en una colmena enjambran: la colmena se divide y uno o dos grupos se marchan a buscar otro sitio que habitar, y nuestra colmena escogió los bajos de un coche. 

Llevamos nuestra colmena dónde estaba el enjambrazón rescatado y añadieron a nuestra colmena cuadros de cría (por si no había reina) polen y miel (para que se alimentaran). Una semana después, de noche, la trajimos al Campichuelo.

A la mañana siguiente bajamos muy ilusionados a ver cuantas había y a ponerles más cuadros encerados. Y nos llevamos una sorpresa. Un núcleo completo puede llevar de 8.000 a 10.000 abejas y nuestra comunidad de abejas cabe entre las palmas de las manos.

Pero la parte buena es que ¡ya tenemos abejas! Ahora debemos asegurarnos de que tienen una reina y cuidar de que la comunidad prospere. De momento la colmena enciende motores pronto, tiene un árbol en flor en la puerta de casa y el río muy cerca… ya os iremos contando su evolución.