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Caseta de las cabras

Hemos construido dos casetas para alojar a las cabras. La primera era provisional y la construimos enteramente con pales. La segunda ya es la definitiva y la hemos hecho con técnicas de bioconstrucción y reciclando materiales.

Esta es para las cabras, pero ¡Puedes hacer una parecida para lo que quieras!

Materiales

Para la construcción de la caseta de las cabras hemos comprado 3 cosas: el cemento para hacer el cimiento a 3€ el saco, las planchas de aluminio del techo por valor de 160€ y las balas de paja que nos costaron 2€ cada una.

Los otros materiales los hemos reciclado o traído del monte. Estos son todos los materiales que hemos usado:

  • Cemento, arena, agua y piedra para hacer el cimiento.
  • Tablones de madera para el encofrado.
  • 10 a 12 barras de hierro corrugado.
  • Troncos de pino para hacer la estructura.
  • 4 barras de hierro hueco de 6 metros.
  • 18m2 de plancha de aluminio y los tornillos para anclarla.
  • Unos 9 palés para hacer el interior de las paredes.
  • Unas 4 balas de paja para rellenar el interior de los palés y para los revoques.
  • Varas de sarga para aguantar la paja de relleno de los palés.
  • Una bañera vieja para la pasta y un cubo para llevarla.
  • Un difusor o pulverizador de agua es muy recomendable.
  • Un tamizador y una carretilla para tamizar y mover la arena.
  • Azada y pala como herramientas para mover la arena.
  • Arena tamizada, arcilla, agua y paja para el revoque interno.
  • Arena tamizada, arcilla, agua, aceite de oliva usado (o de linaza) y cal apagada para los revoques finos externos.

Procedimiento

Primero hay que escoger el lugar y el tamaño de la caseta. En nuestro caso la pusimos en un sitio lo mas llano posible y con vegetación escasa. El tamaño lo decidimos en parte por el número de cabras que queremos tener (4 o 5) y por otro lado por las posibilidades de transporte del material, ya que el largo máximo que podemos llevar en la furgoneta es de 3,2 metros.

Medidas

Decidimos hacer la caseta de 6m2 (3 por 2 metros) y una terraza de 4m2 (2 por 2 metros). Es lo que nos cuadra, ya que queremos hacer unos aleros en el tejado de 0,5 metros por cada lado para proteger las paredes de la lluvia y tener mas sombra. Por lo tanto el tejado va a tener 18m2 (6 por 3 metros).

Estructura

Vamos al monte a buscar troncos de pino de un mínimo de 3 metros y nos traemos 6 para las patas, 4 para las bigas largas y 9 para sujetar el techo. Enterramos los troncos como a medio metro de profundidad, alineando con una cuerda los que sujetan el tejado y encajamos las dos bigas trasversales de cada lado haciendo una muesca en forma de 4 o de silla en cada extremo de la biga, para que lleguen a los 6 metros cada lado.

Para enganchar las vigas y palos de madera hemos descubierto las espigas, palos de madera verde que tradicionalmente se usaban a modo de clavos.

Después de la estructura de madera tiramos el cimiento, escarbando y rellenando la zanja con piedras para luego hacer el encofrado encima de unos 20 cm de altura por 3o cm de ancho y en forma de cuadrado, en toda la base de la caseta donde vamos a subir las paredes. Al encofrado le clavamos unas barras de hierro corrugado en posición vertical, ya que nos van a ayudar a sujetar los palés que nos darán la base para hacer las paredes.

Tejado

Una vez tenemos el cimiento y la estructura de madera vamos a tirar las bigas que sujetan el tejado. Aquí cometimos el fallo de colocarlas todas a la misma distancia, sin pensar en poner una marcando la línea que separa la caseta de la terraza. Las bigas las anclamos con tornillos y nos quedaron a diferente altura… por lo que tuvimos que apañar una solución. Ahora sabemos que no podemos anclar un tejado directamente a unas vigas de madera irregulares, pero ¡encontramos una solución!

Para colocar el tejado nivelado pusimos 4 barras de hierro hueco a modo de biga trasversal de 6 metros que casualmente teníamos en el terreno e pasaos el cepillo sobre las vigas de madera para nivelar y anclar las bigas de metal a nivel.

Las planchas de metal del tejado que compramos las anclamos a las 4 bigas de metal y volià, tejado puesto. Una aclaración sobre las planchas es que las teníamos que poner pintadas de color, ya que parece que la chapa plateada (sin pintar) deslumbra a las avionetas y nosotros tenemos un aeródromo muy cerca.

Paredes

Para las paredes primero hay que ir viendo que palé va mejor en cada lugar para tapar el mayor hueco posible y ganar la altura deseada. En la pared de la puerta (este) usamos solo uno, en las paredes sur y oeste usamos 2 por pared y dejamos un espacio abierto en la parte de arriba y la pared norte la cubrimos casi entera con 4 palés (2 arriba y 2 abajo). Hay que colocar los palés sujetos en las barras de hierro corrugado y poner otras barras de hierro en dirección horizontal por dentro de los palés para mayor seguridad, además de sujetarlos con clavos, cuerdas… (luego no se verá).

Ya tenemos la estructura de los palés y empezamos a rellenar los palés con paja remojada en agua con barro. En las zonas en las que el palé no sujete la paja travesamos varas para ayudarnos a mantener la paja dentro del palé. La paja la ponemos húmeda y con algo de arcilla entre ella, para que al secar se aguante en bloque.

Es en este momento en el que las cabras se dan cuenta de qué va la movida y empiezan las carreras y saltos de alegría… Ya que, de momento… ¡Les hemos hecho una casa comestible!

Revoques

Para que os hagáis una idea de los revoques que hemos usado y su textura, hemos hecho este vídeo:

Primero toca el revoque grueso interior, que se hace con 1 de arcilla y 3 de arena, con una buena cantidad de paja en los revoques internos y cada vez menos paja a medida que se van haciendo los revoques externos. La arcilla la sacamos de una gravera, ya que es un desecho de lavar la grava, y nos la trajimos muy pura. La arena es la del terreno, pero debe ser tamizada ya que las piedras molestan y en los revoques más exteriores molestan hasta las piedras más pequeñas.

Para hacer la pasta del revoque ponemos una cama de paja en la bañera y añadimos dos sacos de arcilla para que se vaya hidratando y diluyendo, al día siguiente añadimos 3 carretillas de arena y nos ponemos a bailar la sardana dentro de la bañera para que la mezcla quede homogénea. Una vez vemos que la pastita está toda igual sacamos una parte en un cubo para llevarla a la pared y ajustamos la mezcla con algo más de arena tamizada y de paja, hasta que nos cuadre la textura. Mira el vídeo para más información.

Revocamos todas las paredes con una, dos o tres bañeras de pasta. Hay que mojar siempre la zona que vamos a revocar para que el revoque se incruste bien, un difusor o pulverizador de agua del tipo mochila va genial para ello.

Si hay problemas para que el revoque se quede pegado lo incrustamos hacia adentro, agarrando el barro a las varas de madera que aguantan la paja.

Nosotros hemos aprovechado y hemos hecho unos decorados con palos revocados en las paredes sur y oeste, ya que las cabras subían y saltaban por esos agujeros.

Una vez seco el revoque grueso, hacemos el revoque fino con arena, arcilla, cal y aceite, en una mezcla más húmeda que la anterior. Mira el vídeo para más información. Esparcimos el revoque fino por encima del grueso y lo dejamos secar. Si vemos que queda cuartado podemos pasar una esponja o bayeta muy húmeda por encima para que no quede cuarteado.

La cal es un modo de mantener las paredes algo más desinfectadas, pero debemos ir con cuidado porque hasta siendo cal apagada puede quemar la piel.

¡Ya solo nos falta amueblar la caseta con los comederos y bebederos que iremos colocando!